Algunos dirigentes del PP en Madrid dudan de la estrategia «anti Vox»

El enfrentamiento que se puede generar con la formación de Abascal podría restarle más puntos en las elecciones autonómicas y municipales.

Ángel Garrido presentó hace 20 días su dimisión como presidente de la Comunidad de Madrid con el objetivo de estar en la lista del PP a las elecciones al Parlamento Europeo, donde va cuarto en la candidatura. Sin embargo, en su regreso a la Real Casa de Correos, lo ha hecho con el carnet de militante de Ciudadanos.

A pesar de que el partido no se ha recuperado aún de esa traición, de la que se han enterado por la televisión tras el «sorpasso» del partido naranja, no ganan para asuntos.

De hecho, ambos hechos han sido la comidilla de este último 2 de mayo, sobre todo por los inminentes comicios autonómicos y municipales.

Desde que se produjo el escrutinio del 28-A, el PP tiene miedo, mucho miedo, de perder la Comunidad de Madrid, donde ha gobernado durante 24 años de forma ininterrumpida. Muchos de los afiliados tienen miedo de que el cambio que se ha producido en la estrategia electoral con el fin de frenar la caída de los votos sea contraproducente.

Uno de los veteranos dirigentes del partido, opina que «si ignoramos a Vox, acabaría disolviéndose como un azucarillo. Pero si ahora nos dedicamos a insultarles todos los días lo que vamos a conseguir es que los que se arrepintieron de darle su voto el domingo dejen de hacerlo y que se produzca una desbandada todavía mayor», haciendo referencia al cambio del partido para neutralizar el partido de Santiago Abascal.

Otra de las dudas que mantiene en vilo a muchos en el PP es si el PP está centrado en un centroderecha y si de verdad les va a servir para las elecciones del próximo 26-M con el objetivo de recortar la diferencia que hay de 86.121 sufragios más que logró Ciudadanos. A pesar de que, en grabaciones y medios de comunicación no hay forma de hacer una extrapolación de datos, lo cierto es que muchos opinan que va a producirse el mismo zarpazo.

Un miembro de la dirección general del partido admite que «está todo muy abierto. Puede darse el caso de que Ignacio Aguado [el candidato autonómico del partido ‘naranja’] se presente a una investidura, que Vox diga que no le apoya y que haya que repetir las elecciones. Realmente puede pasar cualquier cosa».

Los objetivos del PP

Actualmente, el PP tiene dos objetivos: por un lado, conservar la Comunidad de Madrid. Por otro, recuperar el Ayuntamiento de Madrid que perdieron en 2015 debido a un acuerdo entre los partidos de izquierda y donde tenemos a Manuela Carmena al mando.

A pesar de las preocupaciones, son optimistas para cumplir con este segundo objetivo a través de José Luis Martínez-Almeida, pero ven más difícil el primero de los objetivos.

Muchos han criticado la elección de Isabel Díaz Ayuso como candidata autonómica y, cada vez más, se unen más críticos, pero siempre mediante conversaciones privadas. De hecho, en la legislatura del PP, ha tenido 48 diputados en la Asamblea de Vallecas y, antes de las generales, se esperaba que la cifra bajaría entre 30 y 38 representantes, por lo que muchos consideran que la única opción que les queda es la de controlarse para conseguir algún cargo dentro del Ejecutivo de Sol.

Uno de los dirigentes ha comentado que «el problema no es sólo que a Isabel le quede grande el puesto, que le queda, porque Esperanza Aguirre llegó como ‘la tonta del Caiga quien caiga’ y después no dejó de cosechar mayorías absolutas». «El verdadero problema es el equipo de campaña del que se ha rodeado: uno puede ser acomodador de cine y haber visto muchas películas, pero eso no significa que sepas dirigirlas».

También preocupa a otros el hecho de que Díaz Ayuso vaya a participar en debates con otros candidatos con más tablas que ella, como Ángel Gabilondo, del PSOE, al que dan ganador; o Íñigo Errejón, de Más Madrid; o incluso Rocío Monasterio, de Vox, quien se estrenó el pasado 2 de mayo junto a Javier Ortega Smith en el cartel en el Ayuntamiento.

El PP sí que confía en el aspirante a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, elegido personalmente por Pablo Casado, y niegan que haya un cambio: «Se ha podido ajustar la dialéctica. Pero las ideas y las propuestas siguen siendo las mismas».

Mientras, el PSOE y Ciudadanos tratan de seguir en campaña sin que la victoria de las generales les haga perder su objetividad y hay abierta la posibilidad de un pacto postelectoral para eliminar al PP de la Puerta del Sol, aunque a nivel público Cs sigue negándose a pactos con el socialismo.

Fuente: ElMundo.

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