8 años para un español convertido en «soldado virtual» del ISIS

Luis José Galán, alias «Yusuf», había cumplido condena por yihadismo antes de ser condenado por «actividad frenética» para captar adeptos a través de Internet.

Luis José Galán González fue, en 2005, el primer español condenado por el atentado del 11-S cuando prestó apoyo a la célula de Al Qaeda. Y este viernes, por parte de la Audiencia Nacional, ha sido condenado a una segunda condena.

En 2005 fue condenado a nueve años acusado de integración terrorista. Ahora se enfrenta a ocho años de prisión acusado de participación en organización terrorista con agravante de incidencia. Y es que, desde que saliera de prisión en mayo de 2011, no ha parado de difundir el ideario violento del Estado Islámico (ISIS en inglés) a través de las redes sociales. Esta actividad fue frenética a partir de mediados de 2016 hasta que, en octubre de 2017, fue detenido.

Los propios magistrados califican a «Yusuf Galán» como un «soldado virtual» del yihadismo, aunque lo absuelven de los delitos de integración, adoctrinamiento y enaltecimiento que pedía la Fiscalía. El motivo que han puesto es que los actos «no tenían la intensidad, estabilidad y permanencia que se exige».

Según la sentencia de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, se ha probado que, después de ser excarcelado en mayo de 2011, Yusuf Galán procedió a difundir e instruir la doctrina yihadista intransigente y violenta, desarrollándola a través de las plataformas digitales que la propia organización terrorista había creado. Así, a principios de 2015, abrió perfiles en Facebook, Google+, Twitter y Youtube, así como un blog con más de 113.500 seguidores.

La actividad se incrementó a mediados de 2016, cuando su actividad se convirtió en «frenética» publicando material de enaltecimiento del terrorismo para atraer a personas e instruirlas como «posibles nuevos afiliados de la causa yihadista violenta».

Según los jueces, el condenado presentaba a los combatientes del Estado Islámico «como si fueran héroes o mártires, reproduciendo imágenes sobre ejecuciones de personas contrarias a dicho credo, a las que trabaja de infieles y traidores. Además, difundía imágenes y publicaciones de cánticos (llamados nasheeds) en favor de quienes practicaban la yihad violenta y daban su vida por la causa de Alá, mereciendo así el paraíso», lo cual «denota claramente la interiorización que [el condenado] efectúa del ideario yihadista radical y violento».

La propia sentencia destaca el hecho de que lo que publicaba en una red, se compartía de manera automática con el resto. «Con este sistema, el acusado, con su solo clic podía hacer llegar cada publicación a miles de personas», además del hecho de que todos los vídeos que difundía eran de «páginas web afines a grupos terroristas», realizados por productoras del ISIS o Al Qaeda, «ya que en muchos de ellos se observa el anagrama de la organización que los ha producido».

Fuente: ElPaís.

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